Cuando escuchamos hablar de «Las Niñas del Moscatel Seco», como se las conoce en El Puerto de Santa María, nos pusimos en contacto de inmediato con ellas, ya que nos pareció un proyecto de lo más interesante.
La calidad de sus vinos y la calidad humana que ellas atesoran, hacen que sean unos fijos en nuestras estanterías y que esperemos expectantes cada nuevo lanzamiento.
Molinero te cautiva desde el primer momento. La mezcla de sensaciones que transmite la moscatel sobre sus lías en barrica de oloroso rompe por completo tus esquemas.
Un vino que te reta y te eleva.
Vino turbio debido a no haber sido clarificado, amarillo opaco.
Qué olemos:
Inicalmente aromas a reducción, de crianza, almibarados, que se van abriendo dejando paso a aromas frutales, a melocotón, piña y albaricoque.
A qué sabe:
Cierta astringencia, retrogusto frutal, franco, buen paso por boca, aterciopelado. Vino muy gastronómico.
De viñedos de la Finca La Blanquita, plantados en suelos de albariza situados en El Puerto de Santa María.
Crianza sobre lías en barrica envinada con amontillado durante 3 meses y con fermentación espontánea.




