Aunque nuestra empresa es joven, el edificio de la bodega tiene más de 500 años. Está construido con anchísimos muros de piedra y ladrillo, con columnas de una sola piedra talladas a mano y situado en la zona intramuros que albergó las primeras bodegas conocidas de ésta ciudad. Está aproximadamente metro y medio por debajo del nivel de la calle, dado que la calle ha ido subiendo de nivel con las sucesivas intervenciones y la bodega no se ha tocado. Esto se ve especialmente bien en las piedras del muro de la calle Balderramas, en el que se perciben arcos (que en su día debieron ser el acceso al edificio) que están muy por debajo del nivel actual de la calle.
Como otras antiguas bodegas, tiene una segunda planta, en la que antaño se almacenaba paja y grano; antes de las grandes construcciones bodegueras de altísimos techos (las bodegas-catedral típicas de la edad de oro del Jerez) lo idóneo era contar con un piso superior que servía para almacenaje y aislaba de los picos de calor que en esta zona caracterizan las tardes de verano.
Otra característica a destacar en la idoneidad de este edificio para la crianza de vinos de Jerez es que está construido sobre un pozo del periodo árabe, que en su día tuvo una noria, y que tiene cierta trascendencia en la historia de la ciudad; dicen en el barrio que este pozo no se seca ni en los periodos de más pertinaz sequía; precisamente por su abundancia de agua, se construyó en la nave contigua el primer parque de Bomberos de la ciudad, tomando el agua del mismo para las bocas de riego y extinción de incendios de todas las bodegas de alrededor.
Esa histórica abundancia de agua hizo que este pozo se recogiese específicamente ya en el libro de reparto de Jerez, de Alfonso Décimo el Sabio (año 1261) que se conserva en el archivo municipal. En una torre de la muralla de Jerez, en la conocida como “Puerta de Rota, que está al lado de la bodega (Imágenes siguientes) hay una placa en la que se recoge el fragmento de dicho libro de reparto en el que se especifica lo que correspondió a D. Beltrán Riquelme, haciendo referencia específica al pozo.
Más allá de estas curiosidades, el conjunto de características mencionadas hacen que esta bodega sea idónea para la crianza de vinos de Jerez; no en vano es el casco de bodega más antiguo que aún sigue funcionando como tal.